Conformidad

Se conformó.

Se conformó con lágrimas cuando supo ver que aquello tenía fecha de caducidad.

Se conformó con angustia cuando recorrió el camino hasta el final previsible.

Se conformó con sosiego cuando tiempo después le vio salir de casa, volviéndose a cada momento para no irse del todo.

Y se conformó, sobre todo, porque siempre le quedaría el mes de abril. Y saberse una fugaz sonrisa en la vida de él.

Y ser una sonrisa, aun siendo fugaz, en la vida de aquel hombre, siempre sería algo extraordinario.

 

Incertidumbre

Confío en que ella lo sepa; que sepa que yo la quiero y que siempre estaré a su lado. Es tan difícil conocer la distancia exacta, la distancia a la que debo estar para no invadirla y para no arriesgarme a perderla, tampoco. Para no acercarme ni alejarme demasiado… Y, mientras tanto, esperar… pero, ¿esperar, qué? A veces, hasta yo olvido que la verdadera generosidad es estar ahí sin que nadie lo diga, sin que ella tenga que pedirlo, y, sí, en realidad, eso hago, solo que hasta los espíritus más entrenados en luchar contra la adversidad, hasta los más recios y avezados tienen momentos de flaqueza, momentos en que darías tu vida por una sonrisa o por una caricia para poder seguir.

(De las memorias de Ismael Blanco)