Como el viento, la vida…

Yo no quiero ser roble,

quiero ser junco,

quiero ser la hierba

en la orilla del río

que nos lleva,

quiero engañar al viento

que quiebra las ramas secas

y arranca las hojas verdes,

que gime en los callejones

y golpea

los cristales con violencia.

Quiero engañarlo,

que piense,

que no merece la pena

desgastarse

con quien parece tan débil

como una brizna de hierba.