Programa Plazas y Patios en la Torre de los Anaya

Hemos vuelto en este mes de julio de 2025. Cada lunes, a las diez de la noche, los Homero damos un recital de poesía con la envoltura en celofán de regalo que nos hacen las canciones de Manuel Méndez.

Ya hemos hecho dos, y tengo que reconocer que, cuando llegamos a la Torre, una hora antes de que comience el recital, y vemos a la gente en la calle, haciendo cola para poder ocupar una silla cuando se abran las puertas al público, siento un hormigueo en la boca del estómago, por la responsabilidad y por la emoción.

Después de nosotros, cada noche, también, en el mismo acto, hay un concierto a cargo de los alumnos del Conservatorio de música de Salamanca. La música y la poesía gustan, la gente disfruta con nosotros y con ellos porque, tanto la poesía como la música son universales e imprescindibles.

La Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes así lo ha entendido. Y nosotros, no podemos menos que agradecérselo.

Os dejo una galería de fotos, una muestra del recital. Todas las fotos son de @miguel.villoria_photo

Nuevo Recital en el Casino de Salamanca

El Casino de Salamanca, en el Palacio de Figueroa, ofrece multitud de actividades culturales, prácticamente a diario. Y no es preciso ser socio del Casino para poder disfrutar de ellas.

Ayer volvimos con un recital de música y poesía, con nuestro cantautor, Manuel Méndez, y con nuestros poemas, felices de poder estar todos y de ver cómo disfrutaba el público.

Recital en el Balneario de Ledesma

Una vez más, hemos vuelto al Balneario de Ledesma. Nuestro recital de noviembre de 2024 fue un éxito y este no lo ha sido menos. En esta ocasión, nos ha escuchado gente de Asturias, Extremadura, Castilla y León, Madrid y Andalucía. El lenguaje musical y la poesía son universales, está claro.

Nos tratan tan bien y estamos tan arropados con el personal y las instalaciones del Balneario -magnífico salón con muy buena equipación técnica- que estamos dispuestos a repetir. Y lo haremos en breve.

Recital en el Día Mundial de la Poesía

Organizado por Zoes en el Centro Municipal Victoria Adrados, de Salamanca, el día 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía, dimos un recital con nuestros poemas y las canciones de nuestro cantautor, Manuel Méndez.

A pesar de que nos faltaban dos de los integrantes del Grupo Homero, se nos hizo corta la hora de duración que tuvo el recital. Y, sobre todo, agradecimos especialmente la asistencia porque la tarde se empleó a fondo en lluvia, viento y ambiente más que desapacible.

A pesar de todo, disfrutamos enormemente envueltos en música y poemas.

Recital en El Cubo de Don Sancho

Ayer, día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Grupo Homero llevó la música y la poesía hasta El Cubo de Don Sancho.

La tarde se mostró inhóspita y desagradable, fría y lluviosa, pero las atenciones del pueblo y de la Corporación Municipal, que hizo posible este recital, compensaron con creces los malos augurios ambientales. De hecho, nos hemos comprometido a volver en el verano, con mejor tiempo, con más calma, con ganas de pasear el pueblo y visitar el torreón.

Gracias, de corazón, a todos los que acudieron a escucharnos y al Ayuntamiento, por su organización.

https://salamancartvaldia.es/noticia/2025-03-09-el-cubo-de-don-sancho-celebra-el-dia-internacional-de-la-mujer-con-cultura-y-reflexion-364867

El recital

Fue un éxito. Todos los recitales lo son, pero este lo fue especialmente. Nos esperaban ilusionados, sus caras, su sonrisa abierta y sus gestos apresurados los delataban y nosotros nos sentimos especiales por ello. Recitamos nuestros poemas y cantamos nuestras canciones e, incluso, ellos también lo hicieron. Al terminar, como muestra de su agradecimiento, nos regalaron algunos trabajos hechos en sus talleres, unos marcadores de páginas troquelados y dos cuadros realizados con hilos, tan cuidadosamente pegados unos junto a otros como solo puede hacerlo alguien para quien el tiempo no cuenta o alguien para quien, precisamente, el tiempo cuenta solo cuando pasa.

Nosotros solo pudimos decir “gracias” muchas, muchas veces. Y prometimos volver. Y prometimos no olvidarnos.

La puerta esclusa se cerró cuando salimos, con un golpe seco y doloroso. Mientras recorríamos el patio miramos atrás, a la cuadrícula de ventanas de la fachada. Un hombre joven nos miraba salir, las manos aferradas a los barrotes, la cabeza apoyada en ellos. Quizás, aquella tarde, nuestros poemas y nuestra música le habían dado alas, pero él seguía allí, privado de libertad.