Hijo

Yo te ofrecí las manos, hijo,
llenas de tierra fértil
para que tú crecieras,
la tierra que es vida
pero no es el árbol,
la tierra que apoya
y alimenta
pero no es el árbol…

Tú eres el árbol, hijo,
y tus raíces sujetan
la tierra de mis manos,
tú eres mi bosque verde
y entre tus hojas cantan mis pájaros.