Recital en Cantalapiedra

Con este recital damos por finalizado el verano. Septiembre es, como en los niños, el inicio del curso escolar, y también así lo consideramos para nosotros, los Homero.

Hemos tenido mucha actividad, y, cada ocasión ha sido, si cabe, más satisfactoria que las precedentes: los lunes de julio, por tercer años, en el programa de Plazas y Patios de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, el recital en los Jardines de Santo Domingo en honor del movimiento humanista y cultural de la Escuela de Salamanca, iniciado hace ahora quinientos años, la entrañable «Noche de las velas», también por tercer año ya, en Sequeros, el recital en Santa Lucía de la Sierra, una pedanía de Barco de Ávila donde no llegan a diez residentes habituales que reciben con los brazos abiertos a los muchos hijos y nietos emigrados hasta las ciudades y que colaboran ejemplarmente en una Asociación Pro Santa Lucía de la Sierra organizando veranos inolvidables para todos.

Finalmente, ayer dimos nuestro último recital del verano en Cantalapiedra. Un precioso paseo con velas desde la iglesia del pueblo hasta la ermita de Nuestra Señora de la Misericordia, con tres paradas en las que recitamos nuestros poemas, terminando el recorrido dentro de la ermita, donde ya pudimos escuchar también a nuestro cantautor, Manuel Méndez.

No exagero si digo que, cada recital, sea en la ciudad o en los pueblos, incluso en los más pequeños, nos genera adicción, y necesitamos seguir en la brecha. Y eso haremos, la campaña de otoño-invierno nos espera.

Dejo aquí una galería de fotos del recital de Cantalapiedra.