Yo fui una niña de pueblo (Lumbrales, 1958), destinada a emigrar a la ciudad (Salamanca) para seguir los estudios de COU, entonces, y universitarios, después.
Estudié Medicina porque creía que me gustaba (periodismo me obligaría a estudiar en Valladolid y mis padres, un carpintero y una mujer de la limpieza, no podían permitirse tener una hija en cada ciudad) y porque tendría muchas salidas profesionales. Ironías del destino, en 1982, al terminar la carrera con 23 años, salimos al paro. Las cosas tardaron en cambiar, pero acabo de jubilarme trabajando como médico.
Lo de escribir era otra cosa, era algo que salía de dentro como las erupciones de un volcán, quisieras o no, sin pedir permiso y sin preguntar… Escribir siempre fue algo necesario para mantener el equilibrio entre el interior y el exterior, entre lo positivo y lo negativo, entre ser y estar.
En 2014 publiqué mi primer libro de relatos cortos (y muy cortos): Con los pies en el suelo.
En 2018, un segundo libro de relatos: El corazón y la palabra.
En 2023 me integré en el Grupo Homero (un presentador, cinco poetas y un cantautor constituidos ya como Asociación poético-musical Homero) , que da recitales en ciudades, pueblos, iglesias, balnearios y hasta en la cárcel. Sí, también en el Centro Penitenciario de Topas.
En 2024, el Grupo Homero publicó «Senderos de tinta y papel», un poemario con poemas de todos nosotros como coautores.
En 2024, publiqué el Diario de Pepín.
En febrero de 2025, me concedieron un Accésit ex aequo en el XI Concurso de micropoemas José García Nieto, con mi poema «Y, sin embargo». Habían participado 393 poetas de 25 países.
En agosto de 2025, han mencionado mi poema «La espera» como uno de los diez mejores poemas en el I Concurso de poesía «Cultura de Corral», donde han participado 154 poetas.
El 1 de noviembre de 2025, la Asociación Española de amigos de la Poesía (Aseapo) ha designado finalista en el XII Certamen Nacional de Poesía «Verso contra Verso» uno de mis poemas.
To be continued…

















