Los motivos para procesionar y para ser espectador en una procesión de Semana Santa son múltiples. Devoción, tradición, entretenimiento, espectáculo… cada uno tiene sus motivos y todos son válidos.
A mí me llaman la atención sobremanera los contrastes, el anacronismo, el colorido, la intención tan distinta de cada uno… todo eso es lo que veo al pasar.











































