Sólo cenizas

Sólo cenizas; de ti no quedan ya más que cenizas. Miro la urna y la siento extraña entre las manos, tiemblo como la primera vez que te acercaste a mí con aquella mirada…, como tantas veces en tantos años… Estoy llorando, sin aspavientos, se me inundan las mejillas de lágrimas… Ya lo he decidido, viajaré hasta el mar, hasta el mismo hotel donde pasamos la luna de miel, a la misma playa, y lanzaré al viento tus cenizas para que ya no quede nada de ti sobre la tierra. Y me marcharé hacia mi vida sin mirar atrás. Y dejaré de odiarte.